Convertirme en un verso visceral

Antología de poesía latinoamericana contemporánea

Antología de poesía latinoamericana contemporanea

Piedad Bonnett

Descubrir una flor ya descubierta por todos,

tal es el sino de la poesía:

ir al límite para volver al principio.

Juan Gustavo Cobo Borda

Leer una antología, sobretodo de poesía, es como caminar por la calle: a veces me encuentro con alguien conocido, hablamos, prometemos vernos después; a veces solo camino y aunque otros como yo comparten la acera, no los reconozco, solo son parte del paisaje; otras veces, me fijo en un desconocido porque hizo algo sorprendente y olvido mi rumbo para perseguir a ese personaje, saber a dónde va y si allí hará otra cosa que me sorprenda.

¿Soy solo yo? O mejor dicho, era yo… ya no suelo perseguir a mis nuevos descubrimientos por la calle, ahora, a veces, leo antologías: subrayo los versos que me gustan y transcribo los que me fascinan; suspiro palabras de eternos amores literarios que leí en otros libros, en otro tiempo; anoto los nombres de aquellos que lograron cautivarme y me enamoro perdidamente de Marosa di Giorgio, digo, de un autor desconocido por mí hasta ese momento.

¡Aaaaaay! Marosa, ni siquiera intento contener el suspiro.

Tengo una conversación perfecta con la señorita di Giorgio, nuestros versos se acoplan de manera tan natural que me asusto. Quiero buscarla, leerla toda, perseguirla hasta su tumba en Uruguay para decirle que yo soy la manzana a quien quiso cortar en Todos comían tu carne. No encuentro mucho en Internet y me exaspero, quisiera ser esa fruta redonda para que escribiera sobre mi pulpa, mi cáscara, mis semillas; anhelo que me mastique con su pluma y viajar por su esófago hasta convertirme en un verso visceral. Pero recuerdo que esta no reseña es de un libro que ella comparte con otros cincuenta y cinco poetas bien escogidos, un prólogo muy pertinente, notas útiles sobre la poesía contemporánea latinoamericana y los datos históricos y culturales que ofrece las ediciones de Cara y Cruz; y me muerdo los labios.

Por primera vez, robar un libro es una intensión bastante plausible a menos, claro, que encuentre más libros de Marosa. Evite un crímen, ¿dígame dónde la puedo encontrar?

27 de febrero