SECRETO ENTRE CABALLEROS

Isabel en invierno

Antonio Caballero

“Antonio Caballero, que es el papá de Isabel,

escribió este libro para ella”.

Antonio Caballero, Isabel en invierno

 

“Mira, Isa”, le dijo una señora a una niña mientras le mostraba cualquier libro de la exhibición. Como a mí me gustan tanto los libros que se llamen como yo, no dudé en decirle que Isabel en invierno le iba a gustar más a Isabel que el libro que en ese momento sostenía en las manos. Al parecer ella tiene mejores criterios para seleccionar literatura porque no le gustó, Isabel sí entendió que ese libro no era para ella, sino para Isabel, la hija de Antonio Caballero.

Y si ese libro es para Isabel Caballero, ¿por qué lo encontré tan fácil en la biblioteca? ¿Acaso los asuntos que se tratan en él no son de la incumbencia exclusiva de los dos Caballero?

Si yo fuera Isabel me sentiría decepcionada de saber que mi papá escribió ese libro para mí, pero que cualquiera puede mirarlo, comprarlo y ¡hasta sacarlo de la biblioteca!, sin saber la trascendencia de la Comadreja Muchareja y el Osito Nicolás en mi vida y en la de mi papá.

Como yo no soy Isabel y siempre he sido Clara, siento que estoy irrumpiendo en la privacidad de la familia Caballero y no leyendo un libro.

Acompañé a Isabel en su sensación de tedio, ante semejante estación tan aburrida en la primera página. La seguí de cerca mientras ella se ponía la ropa de invierno para salir a matar el tiempo con sus dos felpudos amigos. Fui testigo de su cambio de atuendo por uno más elegante, tal como sugirieron la Muchareja y el Osito (seguramente para ir más cómodos en los bolsillos de Isabel). Los vi jugar a las escondidas y me confundí un poco con el juego de palabras que intentó hacer Antonio Caballero cuando aparece el logo (¿o lobo?, estoy segura que Isabel sí sabe a qué me refiero y hasta le pareció chistoso). No me sorprendí al leer que se pierden, y menos aún que una viejita les enseñe el camino, porque “las viejitas siempre saben dónde quedan las cosas” (asumo que es otra verdad universal para la familia Caballero); en cambio, me llamó la atención que Isabel dijera que tiene dos años pero ¡en las ilustraciones parece que triplicara esa edad!, y ante tal descuido del dibujante (que también es el papá de Isabel) perdí el poco interés que tenía en esta historia. Cerré el libro y la olvidé.

Olvidé todo el contenido durante casi un año, hasta que oí que Isa (la del primer párrafo de esta no-reseña) necesitaba un libro y le ofrecí ése porque no me acordaba que no tenía sentido para mí. Ahora lo releo para escribir esta no-reseña y me pregunto ¿cómo se sentirá mi mamá cuando mira y recontramira Cinco cinco, el libro que yo le escribí, ilustré con mis precarios conocimientos en Paint e imprimí un tiraje de un ejemplar sólo para ella, que guarda celosamente y a veces me lo presta a mí. Estoy segura que a ella no le gustaría que usted tuviera una copia en su biblioteca y a usted tampoco le interesaría, Cinco cinco es entre ella y yo, usted sencillamente no lo entendería, es nuestro chiste interno, así como Isabel en invierno debería ser un secreto entre Caballeros.

  2 de junio

Anuncios

2 comments

  1. Laura A. Vásquez M. · enero 11, 2013

    Mi Clari, hay que practicar el desplume, el despulgue y sobre todo el el desclari (o el desclaro) de vez en cuando. En general en lo que he leído de tu blog me aburre un poco que hables tanto de ti… Abrazos de PUMA 🙂

  2. Pingback: ALGO AL RESPECTO | segopinion

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s