OTRA OPORTUNIDAD

Sin rumbo por el mundo, Catalina y el Oso

Christiane Pieper

“Sin rumbo por el mundo marchaba el oso perezoso

(y Catalina detrás)”.

Christiane Pieper, Sin rumbo por el mundo, Catalina y el Oso

 

Imagínese que estoy en el colegio, en el salón de Costura con un bombillo, aguja, hilo y una media rota y le pregunto a la monjita de la clase de Costura: “¿Para qué es el bombillo?”. “Para aprender a zurcir”, responde ella y sigue hablando hasta que se me sale un pensamiento  en voz alta: “¡¿Nos van a enseñar a remendar?!”. Mi chillido y la mirada de desconcierto de todo el curso interrumpe el soliloquio de la monjita, y ahora ella se dirige directamente a mí: “Sí, señorita Giraldo, o si no, ¿cómo le va a remendar las medias a su marido?”.

Catalina es sumisa, y el Oso al que sigue sin rumbo es como el marido perezoso al que se refiere la monjita remendedora de medias. Me imagino a Catalina recogiendo la ropa sucia del espécimen por el apartamento que ella nunca podrá pagar porque remendar las medias de su esposito le ocupa todo el día y, por lo tanto, no tiene tiempo para ganar su propio dinero.

Estoy revisando la página legal, Catalina, y tu historia original fue escrita en 1998, ─supongo (y espero) que sin ninguna intensión abiertamente machista por parte de Christiane Pieper─. Han pasado catorce años durante los cuales, aparentemente, las mujeres tenemos las mismas oportunidades que cualquier otro ser humano, incluida la capacidad de decidir; sin embargo, las sonrisas forzadas y la expresión de resignación/susto de tu cara mientras sigues a un oso ¡que no tiene idea para dónde va! me hace pensar que no estás tan a gusto de repetir sus huellas y sus expresiones faciales. Así que te voy a dar otra oportunidad, para que recap…

Con todo respeto, Clara, creo que lo que piensas sobre mí es una generalización. Sí, estoy hablando yo, Catalina. Soy de pocas palabras, como lo habrás notado cuando leíste el libro, pero eso no me convierte en una persona sumisa. Soy un personaje dibujado por un ser humano y tanto ella como yo tenemos matices; por eso me molesta lo siguiente:

1) que asumas que necesito tu ayuda o tu aprobación, sólo porque optaste por ser soltera a ultranza, como puede deducirse a partir de tu reacción porque la profesora de Costura supuso que vas a casarte y remendarle las medias a tu esposo es uno de tus deberes conyugales.

2) que afirmes, sin temor a equivocarte, que yo soy quien imita al Oso, y que ni siquiera consideraras la posibilidad de que fuese al contrario, o bien, yo eligiera seguirlo a él.

3) que me invites a hacer lo que yo quiera pero a raíz de esa invitación yo me vea obligada a interrumpir mis paseos con el Oso para hablar excesivamente ante una desconocida.

y 4) que, con el ánimo de difundir tu respetable discurso feminista, no notaras en las ilustraciones de Pieper que soy una niña, por lo tanto traduzcas la reflexión a la que te llevó la segunda lectura de Sin rumbo por el mundo en palabras de adulto muy bien educado.

Así que por favor déjame seguir rodando, cantando y brincando y tú ocúpate de todo lo que dejaste a medias por escribir esta no-reseña.

26 de mayo

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s